II Congreso RELAPRO:
“Enfoques Modelos y Estrategias de la Orientación en
Latinoamérica”
“Buenos Aires” Argentina (Abril 5-7/2017)
Enfoques Modelos y Estrategias de la Orientación
Vocacional/ profesional y
Socio-Ocupacional en Latinoamérica
Titulo: "Orientación
de orientadores, una experiencia de formación profesional de posgrado en una Universidad Pública
Argentina".
Introducción
La orientación profesional/ vocacional en la República
Argentina data de principios del siglo XX, durante estos cien años dicha
práctica ha tenido distintos enfoques, abordajes y supuestos teóricos que la sostenían y
sostienen.
Realizaré un breve recorrido histórico que servirá
de andamiaje para presentar la carrera de Especialización en Orientación
Vocacional y Educativa que fue gestada por la Comisión Directiva de APORA[1]
a partir del año 2002 y en convenio con UNTREF[2]
se dicta en forma ininterrumpida desde el 2005. Esta
formación sistematizada de nivel de Posgrado Universitaria se
plantea como un espacio de construcción
colectiva, caracterizada por el
intercambio entre pares que comprende
nuevos campos de conocimiento y aplicación, fomenta la investigación y propone
innovadoras experiencias de aprendizaje a graduados de carreras afines que
desean desempeñar el rol de orientador vocacional/educacional en diversos
ámbitos, caracterizando así el perfil profesionalizante.
La orientación
vocacional en la República Argentina, en las últimas décadas
estuvo relacionada con una práctica más
bien de tipo asistencial para los
alumnos del último año del secundario que se preguntaban o dudaban sobre su
proyecto futuro, no sabían "que
seguir" o jóvenes que habiendo
elegido descubrían que no era lo que esperaban y se replanteaban su decisión. La modalidad de abordaje variaba
entre ser de corte actuarial /
psicodiagnóstica a clínica, ambas llevadas a cabo de modo individual y/o
grupal. No obstante ello permaneció por años en el imaginario social la
idea que las consultas por orientación consistían en la toma de una serie de
test que iban a develar, casi mágicamente que era lo que "tenía" que
hacer el consultante.
Por ello me parece pertinente historizar los
orígenes de esta práctica, para comprender el motivo de su aparición,
desarrollo y transformación en los distintos contextos y momentos
históricos. Siguiendo a Klappenbach, H. (2005)[3] quien investiga en profundidad la temática, el
autor refiere que en los años 20 la orientación profesional se había
implementado principalmente en el campo del trabajo, y recién a mediados de
siglo se fue desplazando principalmente
a los problemas del campo
educativo, aun cuando siempre conservara una relación fundamental con el ámbito
laboral.
El surgimiento de la orientación en el país allí por los años 40 estuvo ligada
al campo de la psicología y de la psicometría vinculada con la medición de aptitudes,
intereses, y características de personalidad que llevaban implícita la
concepción del hombre que se adapta al trabajo siendo predominantemente de tipo
colectiva. Se trataba de una simple adecuación entre las posibilidades y
actitudes de los individuos y los requerimientos de las capacidades de los
puestos de trabajo.
Al promediar el siglo XX se desarrollaban en la
Argentina una serie de técnicas, teorías y prácticas en el campo de la
orientación vocacional que respondían a un Estado con intenciones
planificadoras. La
orientación era concebida entonces como una práctica precisa y ajustada a la
medición, cuyo objetivo pasaba por
indicar al consultante las elecciones hacia los estudios y/o trabajos más
convenientes en relación a sus capacidades personales y las necesidades del
entorno.
Con el transcurso del tiempo la orientación parece
centrarse más en las personas, así en los años 50 Plácido Horas concebía la orientación profesional como un punto
de encuentro entre las aspiraciones personales, las condiciones individuales y
por otro lado las necesidades sociales.
Por
ese entonces, el I Congreso Nacional
de Psicología, en 1954, puso
en evidencia un interés bastante amplio por la disciplina y terminó
recomendando la creación de carreras universitarias de psicología en las
universidades argentinas.
La creación
de la carrera de psicología en el país, y el advenimiento, del
psicoanálisis hace notar su impronta en la orientación. Ya en los años 60 las
intervenciones en orientación comienzan a estar centradas en la demanda de las
personas, respondiendo a un tipo de intervención de corte clínico.
Según Adriana Gullco, (1998) en su artículo "Historia y actualidad
de los principales enfoques en orientación vocacional” sitúa en las Primeras Jornadas de Orientación Vocacional (organizadas por el
DOV, ex Departamento de Orientación Vocacional de la Universidad de Buenos
Aires, en 1965) el comienzo de una
modalidad que no sólo incluye factores dinámicos ligados a la consideración de
la historia personal y a los aspectos profundos de la personalidad, sino que
desarrolla como estrategia el "método clínico". Coincidente dicha
singularidad de abordaje de la orientación con la publicación del libro Orientación vocacional: la
estrategia clínica de Rodolfo Bohoslavsky en
1971, que refleja un trabajo en equipo desde la década
del 60, el que da cuenta de la
influencia de la corriente psicoanalítica, fundamentalmente kleiniana, basándose en las nociones de duelo, reparación, proyecciones e
introyecciones.
Convergen también los aportes de otros profesionales argentinos como Enrique Pichón Riviere, José Bleger y
Fernando Ulloa que conforman la llamada Escuela
Argentina en Orientación Vocacional, quienes promueven una
conceptualización y estilo propio.
Hacia fines de la década del 70 intervienen en el
campo profesionales con diversas formaciones y disciplinas, ligadas con
las áreas de la salud, la filosofía, la educación, la sociología y los recursos humanos entre otras. La
intervención orientadora tiene una
impronta diferente caracterizada por el
cruce entre lo social, con las determinaciones que ello tiene y las situaciones
personales y evolutivas del consultante. En la elección vocacional está
implicado no solo el sujeto que consulta con
sus anhelos y proyectos de vida, sino también la familia, la institución
educativa a la que asistió, el grupo de pertenencia, es decir su contexto.
En 1984 surge la Asociación de Profesionales de la
Orientación Vocacional, APOV, institución que dio origen a APORA, Asociación de Profesionales de
la Orientación de la República Argentina que nuclea a orientadores de todo el
país.
La Asociación tiene entre
sus objetivos, agrupar a los
profesionales que se desempeñan en el campo de la orientación, auspiciar y apoyar el estudio y la
investigación científica sobre la especialidad, fomentar el acercamiento entre
entidades y/o personas dedicadas al campo de la orientación vocacional,
colaborar con las instituciones científicas y educativas del país para la
permanente superación y perfeccionamiento en la formación de la
especialidad y promover la formación de futuros
orientadores y la capacitación permanente de los profesionales ya formados. La
Comisión Directiva de APORA en el año 2002, tras la crisis económica y social, que atravesó la República Argentina en el
2001, estimó la posibilidad de capitalizar la larga trayectoria de la
asociación, organizando
capacitaciones en diversas instituciones, sistematizándola
en una carrera de posgrado con acreditación universitaria. Como explicita Adriana Gullco, (2016) quien presidia la comisión directiva en ese momento: "Todas las veces que APORA había participado, propulsado, llevado
adelante cursos, seminarios de pronto convergían en un proyecto
organizador".
La
asociación encontró en la Universidad de Tres de Febrero, que es
una de las Universidades públicas del conurbano bonaerense creada en los años 90 por parte del Estado Nacional Argentino, el interés
y el apoyo para poder concretar su proyecto. Se inició entonces una
tarea ininterrumpida entre ambas organizaciones que se fue consolidando
progresivamente, dándole una identidad
bien definida a la carrera.
La Resolución Nº 004/07 del Consejo Superior aprobó el Reglamento de Posgrado de la
Universidad; según el Reglamento de los Posgrados en Políticas y Administración
de la educación, la Resolución Nº 1503/03 del Consejo Superior que crea la
carrera de "Especialización en Orientación Vocacional y Educativa"
y certifica su plan de estudios; con la RESOLUCIÓN CONEAU N°:
871/05 acreditándose
el proyecto de carrera de Especialización en Orientación Vocacional y
Educativa, de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Núcleo
Interdisciplinario de formación y Estudios para el Desarrollo Educativo. La Resolución Nº 1868/12 del Consejo Superior designa a
los miembros del Comité Académico del Programa de Posgrado en Políticas y
Administración de la educación y
finalmente la Resolución CONEAU N° 950/14 acredita la
carrera por 6 años con una categoría C, luego de la presentación ante el comité
evaluador.
La
Carrera de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa, se encuentra desde su origen incluida dentro del Programa en Políticas y Administración de
la Educación y tiene la particularidad de dictarse en convenio entre la Asociación de
Profesionales de la Orientación de la República Argentina (APORA) y la
Universidad de Tres de Febrero (UNTREF). La gestación de la especialidad
implicó definir el diseño del plan de
estudios, la carga horaria, los docentes intervinientes, el programa, la bibliografía de los seminarios específicos
de la carrera, así como su fundamentación y enfoque pedagógico.
Por
su parte, el
convenio de cooperación académica entre
la UNTREF y APORA potenció el propósito profesionalizante de la carrera,
brindando una doble pertenencia institucional, enriqueciendo las posibilidades
de inserción laboral, participación en investigaciones y publicación de
trabajos, tanto de alumnos como de
docentes. Periódicamente el equipo directivo realiza encuestas de satisfacción a todos los
actores, entrevistas de seguimiento a los alumnos, evaluaciones, reuniones con
profesores y autoridades de la Universidad, cuyos resultados derivan en planes de mejora que se proponen en función
de los emergentes, siendo coherentes con la propuesta de una construcción
colectiva de la carrera.
La carrera de Especialización en Orientación Vocacional y Educativa,
de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, se inició en el año 2005, con la primera cohorte,
cursándose desde entonces en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante los primeros años la modalidad
de dictado fue exclusivamente presencial.
En el 2008 se concretó la posibilidad de realizarla en forma
simultánea a través de un convenio tripartito con la Universidad
Católica de Santiago del Estero, viajando los profesores periódicamente a
esta provincia[4],
durante dos años, obteniendo una alta tasa de graduación. Respetando
el espíritu federal de la especialidad y con el objetivo que tenga mayor
accesibilidad desde el año 2012 la
carrera es de carácter continuo y no por cohortes, eso permitió que ingresen
alumnos todos los cuatrimestres. Se implementan también clases a distancia y el uso de la plataforma
virtual de la Universidad que permitió incrementar el número de cursantes
provenientes de las provincias[5],
respondiendo de este modo a nuestro espíritu federalista incorporando el conocimiento
de las diversas realidades de nuestro extenso país[6].
En el
año 2015 se cumplieron 10 años de la misma que se celebraron con un encuentro
académico y la publicación de una revista digital[7]
que recapituló relatos de sus
protagonistas, directivos, profesores y alumnos.
Por tratarse de una carrera
semi-estructurada de modalidad presencial el plan de estudios presenta una oferta de cursos obligatorios posibles de cursarse de acuerdo a la oferta
académica, sin guardar correlatividad, facilitando la posibilidad de retomar el
cursado en otro cuatrimestre.
Es importante señalar que los
estudiantes suelen transitar la especialidad en condiciones personales
complejas, pues mantienen su amplificada agenda laboral habitual, a lo que se le suma obligaciones familiares y
personales, que en ocasiones dificulta la secuencia de la cursada. La formación se complementa con tres
seminarios intensivos que profundizan en la temática educativa, la
planificación, la gestión y la evaluación. Éstos últimos son compartidos con alumnos de otras
carreras del Programa de Administración de la Educación resultando
enriquecedor el intercambio y trabajo conjunto acrecentando así los
horizontes y territorios de la orientación. El único seminario que requiere haber
cursado todos los específicos de la carrera y en lo posible haber aprobado los
respectivos trabajos finales, es Práctica Profesional (antes llamado Pasantía)[8].
De este modo los alumnos cuentan con las
experiencias realizadas durante el cursado como bagaje personal para realizar
el cierre de su proceso profesionalizante a través de la Práctica. Este es el
último seminario se cursa de modo exclusivo
pues requiere tiempo para la elaboración del proyecto, la implementación y evaluación
del mismo.
El marco teórico intenta ser amplio,
abarcando conceptos de distintas disciplinas y enfoques haciendo foco en la transmisión de experiencias concretas, los
mismos se encuentran en revisión y actualización permanente acompañando los cambios
sociales, económicos y culturales que
tienden a influir en todo plan de estudio. En este sentido la implementación de las clases virtuales representó un desafío tanto
para alumnos, coordinadores, como docentes, en su doble dimensión como un
conocimiento más brindado por la especialidad y un aprendizaje conjunto
facilitador de nuevas prácticas interactivas que en muchos casos abrieron la
posibilidad de empleabilidad. De hecho varios alumnos participaron como
tutores virtuales del programa “Dar Pie”[9],
otros se incorporaron a equipos de orientación donde trabajan con distintos
portales educativos. El enfoque de la
carrera abarca también distintas modalidades de abordaje de la orientación: vocacional, profesional, laboral, personal, que va desde procesos individuales, grupales, comunitarios, en ámbitos variados y con
colectivos de sujetos que pueden
estar o no escolarizados, contemplando de esta manera la diversidad.
La formación del
posgrado brinda herramientas para que
cada orientador de acuerdo a las incumbencias de su carrera de grado,
intervenga para lograr la inclusión e integración, de aquellos sujetos que
tienen dificultades académicas o personales en ámbitos educativos por ejemplo a
través de las tutorías, de quienes
necesitan incorporarse al ámbito laboral, quienes desean capacitarse en áreas
de su interés, o buscan encontrar un
sentido a su vida.
Al interior de la carrera la producción de
conocimientos, la investigación y la productividad letrada son estimuladas por
parte de los directivos y docentes. Uno de los principales objetivos de la especialización
es promover la escritura académica y las propuestas de intervención para lograr
la transformación a través de la capacitación e inserción activa de los futuros egresados. Es relevante señalar que los mismos provienen
de formaciones de base distintas, Psicología, Psicopedagogía, Recursos Humanos,
Ciencias de la Educación, Profesorados, Trabajo Social, Terapia Ocupacional
entre otras, creando entre todos una
mirada interdisciplinaria de la orientación.
La generación de conocimiento aspiramos que
sea "devuelta" a la sociedad,
como aporte para enriquecerla, enmarcado
dentro de la responsabilidad social, que
toda Institución detenta. Para que el campo
disciplinar desarrolle positivamente sus propósitos incentivamos una posición
ética que lleva implícita un compromiso social que trascienda al “método” o al
campo mismo de trabajo. La revisión crítica, innovadora de la carrera perfila
también hacia la ampliación de sus alcances por ello estamos trabajando
fuertemente en la conversión de la especialidad en maestría profesional.
"La intervención orientadora opera entonces en la
intersección entre lo individual y lo social, siendo una práctica que pretende
generar cambios. Esta carrera viene
intentando responder a una demanda que no asegura provisiones para la “demanda
del mercado” aunque suma posibilidades de movilidad ocupacional. Haciendo eco a
las palabras del Dr. Carlos Cullen[12]
en el acto de colación de posgrados 2009,
podemos decir que “Los postgrados habilitan a mayor
responsabilidad profesional aunque no sean títulos habilitantes (sic)”
Conclusiones
La
revisión histórica, que forma parte
de la formación brindada en la Especialidad en Orientación Vocacional y
Educativa y también de esta presentación nos ayuda a comprender los contenidos de la carrera por la amplitud de intervenciones posibles dentro
del campo y como el contexto y los
cambios de paradigmas la determinan y le dan una identidad propia en la República Argentina. Así mismo hago
hincapié en el poder transformador que esta práctica tiene, en quienes
atraviesan la experiencia de la especialidad
por su carácter profesionalizante.
Me resulta interesante
apreciar como las experiencias pasadas dejaron su impronta en la actualidad y
constituyeron el mosaico que colorea la práctica de orientación hoy, vocacional, laboral, personal, tutorial,
profesional, con distintos nombres, con diferentes colectivos de sujetos, en
múltiples ámbitos, pero con un mismo
objetivo, que los consultantes
pueden concretar un proyecto de vida a su medida que mejore su forma de estar
en la vida, intentando construir una
sociedad más justa y con oportunidades para todos.
Bibliografía
Bohoslavsky, R. (1983).
Orientación Vocacional. La estrategia clínica. Buenos Aires: Nueva Visión.
Cullen,
C (1999) Autonomía moral,
participación democrática y
cuidado del otro. Buenos Aires: Novedades Educativas.
Fernández Lamarra, N.
y otros. (2016) 10 años de la Especialización en Orientación Vocacional y
Educativa Revista Aprendizaje hoy Nro. 94
Gullco, A.(1998) “Historia y actualidad de los principales
enfoques en orientación vocacional” Cap. 1- en Orientación Vocacional. Aportes
para la formación de orientadores –Ed. Novedades educativas
Klappenbach, H.
( 2005) Historia de la Orientación
Profesional en Argentina. Universidad Nacional de San Luis. Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Argentina. En Revista
Orientación y Sociedad. Volumen 5
Kaplan, C. (2014) El valor social de la
Orientación. XV Congreso Argentino de Orientación Vocacional. Villa María,
Córdoba. http://apora.org.ar/publico/files/libro_de_trabajos.pdf
ISSN 2451 7119
Kligman, C. (2012)
Especializaciones y profesiones. Buenos Aires: Revista Aprendizaje Hoy N°
82/83.
Kligman,
C
(2012) Criterios
de elección de postgrados en egresados de carreras
artísticas/humanísticas/tecnológicas; implicancias subjetivas y contextuales
para arribar a la finalización de los mismos. Revista Scielo. Orientación y
Sociedad - Volumen 12, ISSN 1515-6877 Editorial UNLP. Facultad de Psicología.
[1] Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina
http://www.apora.org.ar/index.php
[3] Lic. en Psicología y Dr. en
Historia U.B.A. .Investigador
del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
(CONICET)
[4] Santiago del Estero es
una provincia Argentina situada
aproximadamente a 1.000 km. de la capital del País donde se cursa la
carrera.
[5]El Estado nacional convive con veinticuatro entidades estatales autónomas, de las cuales veintitrés son provincias que preservan todo el poder no
delegado constitucionalmente a la Nación y una es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
designada por ley como capital federal
[8] El propósito de este seminario es promover el ejercicio del rol profesional, la responsabilidad completa de los proyectos
de intervención en los distintos ámbitos planteados y su conclusión. Se
espera posibilitar que los cursantes fundamenten teóricamente las intervenciones
que desarrollen y revisen sus decisiones desde una reflexión crítica.
[9] Dar
Pie fue
un proyecto de orientación vocacional
digital que busca acompañar a los estudiantes en los procesos de transición y
en la toma de decisiones sobre sus vidas al finalizar la escuela facilitado por
un juego computarizado en el portal Educar.
https://www.educ.ar/
[11] Revista
Aprendizaje hoy Nro. 94 10 años de la
Especialización en Orientación Vocacional y Educativa
No hay comentarios:
Publicar un comentario